Inicio Cultura La aterradora historia real en la que se basa «Expediente Warren 2»

La aterradora historia real en la que se basa «Expediente Warren 2»

La realidad supera a la ficción como otras veces

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La secuela de El Expediente Warren está en boca de todos esta semana. Los cerca de 200 millones de dólares de recaudación en sus primeros días están haciendo que el director de terror James Wan siga en la cresta de la ola una vez más. Muchos de estos directores y guionistas de historias paranormales suelen enmascarar tanto la verdadera trama que acaban por no parecerse en nada. Muchas críticas a estas películas vienen derivadas de un uso nada verídico de la información recabada, pero El Expediente Warren 2 esconde un relato más escalofriante que lo que hemos podido ver en las salas de cine.

La historia comenzó en 1977, cuando la madre soltera Peggy Hodgson se mudó al condado de Endfield (Norte de Londres) con sus cuatro hijos (Margret, Janet, Johnny y Billy) en pleno verano. La joven madre fue despertada un día por los gritos de sus hijas desde su habitación. Cuando fue a ver qué sucedía, la cómoda del cuarto fue movida por un ente invisible hasta bloquear la puerta, encerrando a todos en la habitación. Las camas de los niños vibraban por las noches y escuchaban voces que venían de otras habitaciones. Cuando la policía acudió a la casa, una de las sillas se movió poco más de un metro. No tuvieron explicación para eso.

En ese momento, la policía estuvo dispuesta a ayudar a Peggy en todo lo que estuviera en sus manos. La madre informó de todo a la prensa. El fotógrafo Graham Morris fue y solo pudo ver el caos en el que se había convertido la casa: “Cosas volando de un lado a otro, toda la gente gritando”. Incluso una pieza de LEGO fue lanzada violentamente contra el reportero gráfico por una fuerza desconocida. Todo quedó capturado en vídeo y fotos, pero las cintas aparecieron retorcidas y totalmente inservibles.

Janet asustada

Toda la atención de los medios de comunicación provocó que la Society for Physical Research (SPR) fuera a investigar, enviando a Maurice Grosse y Guy Lyon Playfair para elaborar informes de los sucesos. Dicen que cuando llegaron allí, no pasó nada durante un rato, pero que luego, decenas de piezas LEGO comenzaron a volar indiscriminadamente por la habitación. Lo impresionante fue que cuando cogían esas piezas, estaban calientes. Además, en la cocina, una camiseta saltó de un extremo a otro de la encimera sin que nadie físicamente interviniera, y delante de los ojos de Maurice.

Mujer Warren en habitación

Durante los meses siguientes, Grosse y Playfair registraron actividad paranormal, incluyendo camas y sofás que se volcaban solos, monedas que caían de las estanterías, perros ladrando en habitaciones vacías y la pequeña Janet levitando en su cama. “La levitación daba mucho miedo, porque no sabíamos dónde iba a aterrizar la niña. Había corrientes de aire frío, graffitis, charcos de agua que aparecían de la nada, malos olores, y sillas y mesas que se movían por sí solas”. Quitaron todos los muebles de una habitación para ver qué podía hacer el ‘fantasma’. Solo quedó una pieza de hierro fundido en la pared de 28 kg, que fue arrancada de cuajo. Los niños no pudieron hacer eso.

Janet aterrorizada

La pequeña Janet, años más tarde, comentó que una vez la cortina del salón se le enredó como por arte de magia en su cuello, y comenzó a gritar, pensaba que iba a morir. Su madre la salvó de aquel estrangulamiento. Según informes, quien provocaba todo esto era un tal Bill Wilkins, antiguo propietario de la vivienda, quien falleció en el salón ciego y solo. Bill se comunicaba en contadas ocasiones a través del cuerpo de la pequeña Janet. “Mi nombre es Bill, justo antes de morir, me volví ciego y comencé a tener hemorragias masivas, caí dormido en la silla y morí allí en la esquina cerca de las escaleras”. El hijo de Bill confirmó la situación y las circunstancias en las que encontraron a su padre fallecido. Janet afirma que no cree que el poltergeist fuera hostil. “No quería herirnos. Había muerto allí y quería descansar en paz”.

Los Warren

La historia de los Hodgson fue corroborada por Ed y Lorraine Warren tras su investigación en 1978 en Endfield. En uno de sus más aterradores artículos, la pareja de los Warren afirmaban que “Ahora, no se podrá grabar la peligrosa atmósfera que se vivió en aquella pequeña casa. Pero se podrán filmar aproximaciones a lo que sucedió: levitaciones, descomposición de objetos, por no mencionar las cientos de horas de grabaciones de voces del más allá que están registradas.

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