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Nueve cosas que estás haciendo que provocan que la gente desconfíe de ti

A veces no nos damos cuenta de lo mal que lo hacemos, y acabamos relegados a un segundo plano

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Vivimos en una sociedad plagada de redes sociales y formas con las que poder informar y ser informados de la vida de los demás. Bien sean amigos cercanos, lejanos o simplemente conocidos –de esos que saludamos por la calle una vez al año–, actualmente tenemos una gran diversidad de medios para tener en la palma de la mano la vida de los demás. Depende de lo que mostremos en las redes seremos más o menos aceptados. Pero, ¿qué hacemos mal?

Mucha de la gente a la que el resto odia, no sigue o simplemente no puede ni mirar a la cara no requieren de ningún esfuerzo para conseguirlo. Con tan solo mirar sus redes sociales nos podremos dar cuenta del tipo de persona que es y de si sus amistades son o no una farsa que le hacen ser una persona totalmente distinta de lo que aparenta en internet.

Nos hemos dado una buena vuelta por las redes sociales de uso más común para determinar cuáles son los aspectos que este tipo de personas está haciendo mal en ellas y que las hace alejarse de sus amigos o personas cercanas en el mundo real.

¿Qué hacemos mal en las redes sociales y en la vida real?

1. Subir demasiadas fotos a Facebook

Foto de perro Cuando viajamos, cuando salimos con los amigos, cuando estudiamos, cuando comemos, cuando sacamos al perro, cuando vemos la TV… miles de situaciones del día a día no tienen por qué ser compartidas con el resto del planeta. Los investigadores han encontrado que la gente que sube muchas instantáneas a la red social de Mark Zukerberg podrían dañar sus relaciones en el mundo real. De manera específica, a la mayoría de los amigos cercanos no les gusta ver tantas fotos de su amigo/a. Ben Marder afirmaba:

“Sed cautelosos cuando compartís vuestras fotos y pensad en cómo serán percibidas por el resto. Aunque compartir es una buena forma de mejorar las relaciones humanas, podría ser dañino también para las mismas”

2. Tener demasiados o muy pocos amigos en Facebook

Muchos amigos En un estudio de 2008, los investigadores animaron a estudiantes de universidad (con unos 338 amigos en la red social cada uno/a) a revisar los perfiles de Facebook de personas ficticias y decidieran qué perfiles les había gustado más. Los resultados mostraron que las calificaciones de los perfiles fueron más bajas cuando la cantidad de amigos se situaba en torno a los 100, y casi tan baja puntuación cuando tenían más de 300 amigos.

Los participantes no eran conscientes de esta sensación hasta que la experimentaron en sus carnes. 300 amigos podría ser un punto medio para determinar si una persona te cae bien o no con tan solo mirar su perfil de Facebook. Los autores del estudio afirmaron que:

“Individuos con demasiados amigos pueden parecer centrarse más en Facebook en lugar de sus vidas del mundo real”

También es cierto que en poblaciones en las que es más normal que la gente tenga cerca de 1.000 amigos en Facebook, los estudios que se realizaron arrojaron resultados acorde a estas cifras.

3. Publicar privacidad en el inicio de una relación

Contar secretos Cuando inicias una relación con alguien es todo más fogoso, te importa un bledo lo que diga la gente, y por eso lo publicamos en las redes, para que todos se enteren de lo feliz que eres. Los psicólogos han revelado que contar demasiadas cosas íntimas –como que tu hermana le ha puesto los cuernos a su novio–, mientras conoces a alguien, puede hacerte parecer inseguro, disminuyendo la simpatía.

La clave es ponerse personal sin llegar a ser demasiado personal. Un estudio, dirigido por Susan Sprecher de la Universidad de Illinois, afirma que simplemente compartiendo detalles triviales y recuerdos favoritos de tu infancia puede hacerte parecer una persona más agradable para el resto.

4. Preguntar mucho sin contar nuestra vida a esa persona

No contestar El mismo estudio de Susan Sprecher encontró que mostrar tu interior al resto te hace ser más cercano. La gente te quiere menos si no respondes cuando te revelan algo íntimo. En el estudio, los participantes, no conocidos entre sí, revelaron aspectos íntimos de cada uno durante 12 minutos.

Los resultados mostraron que los individuos se apreciaban mucho más que en el inicio (que ni se conocían). Según escriben los autores:

“Aunque la gente tímida o socialmente ansiosa puede hacer preguntas a la otra para desviar la atención de sí misma, nuestra investigación muestra que esta no es una buena estrategia para iniciar una relación”

5. Foto de perfil demasiado cercana

Foto de perfil cercana Si la foto de tu perfil de LinkedIn o Facebook es demasiado cercana o detallada, podrías estar dando una peor imagen de la que crees. Una investigación sugiere que las fotos de perfil hechas a unos 45cm de la cara son consideradas con menor confianza, menos atractivas y competentes que otras fotografiadas a unos 135cm de distancia.

6. Esconder tus emociones

Ocultar emociones Una investigación que dejar tus sentimientos reales en forma de emoticonos en las redes es una de las mejores estrategias para hacer que a la gente le caigas mejor. En este estudio, los investigadores grabaron en vídeo a la gente viendo una escena de un falso orgasmo de la película Cuando Harry conoce a Sally y otra escena triste de la película El Campeón. En estos casos, los actores fueron instruidos para reaccionar de forma natural y en para reprimir sus emociones.

Los estudiantes universitarios observaron todas las versiones de los vídeos, y los investigadores midieron las posibilidades de que los estudiantes quisieran entablar una amistad con los actores/personajes de los vídeos. Los resultados mostraron que aquellos actores/personajes que reprimieron sus sentimientos en pantalla eran percibidos como menos agradables que los que se expresaban de forma natural.

“Las personas no persiguen relaciones cercanas constantemente, probablemente buscan personas que puedan corresponder, así que cuando los perceptores detectan que alguien está ocultando sus emociones, pueden interpretar eso como un desinterés. La expresión facilita la proximidad, el apoyo social y la coordinación interpersonal”

7. Ser demasiado agradable

Ser muy amable Podríamos pensar en ganarnos la confianza de la gente a base de un buen comportamiento y de hacer la pelota está bien, pero la ciencia dice lo contrario. En un estudio de 2010, los investigadores de la Universidad Estatal de Washington dieron a los estudiantes puntos que podían conservar o canjear por cupones del servicio de comidas.

Consistió en hacer grupos de 5 personas (4 de ellas con un objetivo: conseguir puntos para canjear por dinero; y una de ellas que solo pensaba en conseguir puntos para canjear por cupones de comida). En resultado fue una descoordinación entre unos integrantes y el otro debido a los diferentes objetivos que tenían.

La aplicación al mundo real de este error es que no siempre está bien ser parte de un grupo, no siempre se debe decir a algo que quiere la mayoría, y debemos aprender a decir no en ocasiones en las que no nos convenga seguir la corriente del resto.

8. Alardear

Alardear Para impresionar a tus amigos y potenciales jefes, evita alardear de tus éxitos y trata de disimularlo mediante la autocrítica. Según un reciente estudio, a estudiantes universitarios se les pidió que anotaran cómo responderían una pregunta sobre su mayor debilidad en una entrevista de trabajo. Los resultados mostraron que más de 3/4 de los participantes se centraron en “ser perfeccionista” o “trabajar demasiado duro”.

Sin embargo, los investigadores afirmaron que es más probable contratar a personas que fueran honestas, pues eran más agradables. Estos estudiantes dijeron cosos como: “no siempre soy muy organizado”, “a veces reacciono exageradamente a las situaciones problemáticas”, o incluso “tengo miedo a hablar en público”.

9. Ponerte muy nervioso/a

Estresado Las investigaciones sugieren que el olor a sudor puede influir a la hora de valorar a una persona y su personalidad. En 2013, los investigadores del Centro de Sentidos Químicos de Monell hicieron que los participantes observaran vídeos de mujeres en situaciones cotidianas, como trabajar en una oficina, y cuidar a un niño. Mientras miraban los vídeos, olían 3 tipos de sudor: el de ejercicio físico, el de una situación estresante, y el de un estado de estrés cubierto con desodorante.

Se les pidió que calificaran a las mujeres por su competencia y confianza en ellas. Los resultados mostraron que los participantes evaluaron mejor a las mujeres de los vídeos mientras olían en sudor de estrés con desodorante.

PD: No dejes el desodorante en casa cuando vayas a una entrevista de trabajo.

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