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¿Por qué alguna gente sufre más al perder a una mascota que a un familiar?

Nuestro apego por una mascota puede ser mayor que el de por una persona querida

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Que el amor que sentimos por nuestra mascota es infinito, o más, es un secreto a voces. La gran mayoría de personas que tiene un animal en casa lo hace por el hecho de no sentirse solas, o bien por el cariño que le tienen a cualquier especie del mundo natural. Cuando este pequeño amiguito se va a otro mundo, nuestro corazón se rompe. Pero, ¿por qué lo sentimos más que por un familiar o ser querido?

Cuando perdemos a una persona cercana, podemos acudir a la ayuda de un profesional de la psicología que nos hará pasar ese mal trago. Sin embargo, no existen aquellos especialistas en la pérdida de mascotas –y mira que nuestro apego a ellas es mayor que el de hacia ciertas personas–.

El antropólogo Brian Hare ha desarrollado una hipótesis de domesticación para explicar han evolucionado desde sus ancestros, los lobos, hasta ser uno de los seres vivos más sociables y compatibles con el ser humano. El vínculo entre humano y can es tan fuerte que podrían hacernos cambiar nuestra forma de ser y actuar.

“Puedo convertirme en la clase de persona que mi perro piensa que soy en realidad”

¿Por qué es tan fuerte este apego?

Los escáneres en el cerebro de las perros demuestran que los canes responden a los elogios de sus dueños de una forma tan fuerte como lo hacen frente a la comida que les gusta. Los perros aprenden de las emociones humanas con la única expresión de nuestras caras. Incluso, los canes son capaces de adelantarse a lo que vamos a hacer, nos leen la mente.

Nuestro fuerte apego a las mascotas fue revelando en un reciente estudio, denominado “interpretación errónea”. Cuando los padres llaman a uno de los hijos por el nombre del hermano/a de manera errónea, es el mismo caso que cuando tratamos a una mascota como un miembro más de la familia. Esto sucede igualmente con los gatos.

La psicóloga Julie Axelrod puntualizó que la pérdida de un perro es tan dolorosa porque los dueños no solo pierden a una mascota. Se les va una de las fuentes en las que está basado su amor, un compañeros fiel que nos provee seguridad, y puede que protección como si fuéramos niños pequeños.

Cambios que sufre nuestra rutina

La pérdida de una mascota (sobre todo perros), supone una alteración de la rutina diaria de los dueños de manera más profunda que si muriera un familiar. Esto es debido a los cambios de planes y la adaptación a nuestros perros que debemos llevar a cabo para tenerlos bien atendidos (sacarlos a la calle y alimentarlos suponen una prioridad en nuestro día a día).

Por tanto, cuando un animal en el seno familiar muere se rompe nuestro corazón debido al lazo emocional tan fuerte que hemos creado y, por otro lado, se trastocan nuestros horarios como ningún otro ser querido humano provocaría.

1 Comentario

  1. Pero que acumulación de despropósitos en un solo artículo. ¿De verdad hay alguien que en una situación normal sufra más por la pérdida de su mascota que por la de su hijo, hermanos pareja, etc? ¿De verdad piensas que lo habitual es acudir a un psicólogo cuando se pierde a un ser querido? ¿En qué planeta vives? ¿Has perdido a un ser querido, verdaderamente querido? ¿Has perdido a un animal de compañía?

    La empatía, esa cualidad que nos hace ponernos en el lugar de otros y vernos como iguales, se aplica por igual a humanos y a animales. Se aplica en general a cualquier ser vivo, que sienta y sufra como nosotros. Como animales sociales que somos, necesitamos no sentirnos solos y por lo tanto amamos y valoramos a quienes comparten en nuestra vida el día a día, juegos, malos y buenos momentos. Lo bueno de las mascotas es que nos dan muy pocos malos momentos, eso no es aplicable a los humanos. Por eso hay gente que quiere a sus mascotas, no más que a sus seres queridos, sino más que a los humanos en general. Tristemente hay personas que no tienen seres queridos, pueden tener conocidos, familiares pero no seres queridos. Duele mucho perder a un animal de compañía y lo sé por experiencia, pero no tanto como perder a una persona a la que quieres de verdad y si no es así, es que no tienes a nadie a quien quieras de ese modo.

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