Llama a un electricista para arreglar el horno en el que estaba...

Llama a un electricista para arreglar el horno en el que estaba cocinando a su mujer

Marcus Volke se delató tras llamar al servicio técnico de su horno

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Marcus Volke y Mayang Prasetyo parecían una pareja normal. Él era un cocinero frustrado que decidió unirse al negocio del sexo trabajando como escort de lujo. Fue entonces cuando conoció a Mayang, quien años después, en 2013, se convertiría en su mujer. Aunque las personas que les conocían aseguran que era un matrimonio común, parece que Volke escondía algunos secretos oscuros.

Sus vecinos de la localidad de Brisbane, en Australia, comenzaron a echar de menos a Mayang un día. La joven era amante de los perros y solía pasear a los suyos a diario. Detectaron también un olor extraño procedente de su casa, pero decidieron no darle importancia.

Fue Marcus quien se delató al decidir llamar al servicio técnico para arreglar su horno. Cuando el técnico llegó, el mal olor persistía y, aunque Volke aseguró que se debía al caldo de cerdo que estaba cocinando, el electricista no terminó de creerle. El escenario ante el que se encontró tampoco era nada agradable: botellas de cloro tiradas, bolsas de basura y guantes de goma esparcidos por el suelo.

Tras abandonar la casa, avisó al administrador para que diera cuenta de lo que había visto a la policía. Cuando los agentes llegaron al domicilio de Volke y comenzaron a investigar realizaron escalofriantes hallazgos. Entre otras cosas, encontraron dos pies dentro de una olla y otros restos humanos en la secadora.

Los restos, como ya habréis deducido, pertenecían a Mayang. Según ha trascendido, Volke sufría depresión, ansiedad y un desorden del sueño. Sin embargo, parece que el móvil del crimen podría estar relacionado también con el intento de ocultar a su familia su matrimonio con Mayang, posiblemente por la condición de transexual de la chica.