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Un hombre con la cara tatuada asegura que nadie quiere darle un empleo

¿Tú lo contratarías?

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Un tatuaje te marca de por vida –literalmente– e influye en tu vida, relaciones, salud y hasta en el trabajo, más si se ubica en un lugar muy visible. Es por eso que hay que meditar muy bien sobre si es que quieres uno, y en qué parte del cuerpo lo tendrás, ya que si no te puede pasar como a Mark Cropp.

Mark es un chico que tiene un tatuaje en la parte baja de su cara, cubriendo la mitad de su rostro con la frase “DEVAST8”. La gran marca le ha perjudicado mucho en su vida,al punto de no poder trabajar, ya que nadie quiere contratarlo.

La historia de cómo se hizo el tatuaje empieza en el 2015, cuando fue arrestado a los 17 años por tratar de apuñalar a un turista, el cual se retiró de una compra de drogas no pagando la cuenta y dejándole una deuda que su bebé pagaría al no tener nada que comer.

“Mi pareja tenía sólo un mes de haber concedido a mi bebé; no teníamos a donde ir, ni cómo pagar donde vivir, así que cometí el crimen. Lo malo es que nunca llegue a verla de nuevo, hasta ayer.”

Así que fue condenado a dos años de prisión, en los que tuvo que soportar acoso por parte de los reclusos. Sin embargo, fue encerrado en la misma celda que su hermano, por lo que él tenía la respuesta para que no lo intimidaran más.

“Estaba pasando por una situación difícil en la cárcel, ya que mucha gente me odiaba tratando de intimidarme”.

“La vida en la cárcel consiste en la intimidación, por lo que tener un tatuaje muy visible es lo ideal”.

Al principio, el tatuaje sólo cubriría una parte de la mandíbula, pero gracias al alcohol, todo cambió.

“Bebí, y antes de que me enterara, ya tenía esto en mi cara”.

Así que cuando terminó su sentencia decidió buscar a su pareja e hija, pero se enteró que su hija había sido recogida por las autoridades, ya que su pareja estaba viviendo en un hogar para indigentes, donde también él llegó, debido a que no pudo conseguir trabajo. Quieren a su hija de vuelta:

“Llegue a conocer a mi hija ayer por primera vez en años. Al principio desconfiaba de mi, pero terminó dándome un abrazo y un beso. Esto hizo que me decidiera a conseguir un empleo, pero la gente me juzga por mi tatuaje”.

Él dice querer “vivir una vida normal y poner comida sobre la mesa”, pero que en los lugares donde ha pedido empleo, le han dicho que “nunca lo contrataran con eso en la cara y que ni siquiera lo pensarían”, e incluso se han reído en su cara al preguntar por empleos.

“Sólo quiero cualquier trabajo. Estoy harto de estar en paro”.

“Soy un ser humano normal, no tienen que juzgarme por la manera en que me veo”-

Así que al no soportarlo más, acudió a las redes sociales para dar a conocer su historia, y como lo han humillado por años.

“Tengo un certificado como tatuador. Algún día quiero ser un artista del tatuaje”.

Las personas que han visto su publicación, le han dado mucho apoyo en su búsqueda: le han recomendado en donde lo podrían aceptar, e incluso, ya ha recibido una oferta de empleo por Facebook.

También le han dado opciones para su tatuaje, cómo dejarse crecer la barba, utilizar maquillaje espeso o borrarlo mediante un tratamiento láser, pero no sabe qué hacer:

“Este soy yo, es parte de lo que soy. Pero si se reduce a eso y tengo que deshacerme del tatuaje para ser una persona normal y ser aceptado por la sociedad de nuevo, entonces lo haré. Todo por recuperar a mi hija”.

Por el momento, Cropp sigue en búsqueda de trabajo y no se ha decidido que hacer con su tatuaje, pero como ya lo ha dejado claro, su hija es su prioridad.

“Parte de la razón por la que he sido así, es porque crecí sin mis padres, crecí con las drogas y alcohol, y termine convirtiéndome en un criminal”.

¿Le darías una segunda oportunidad?

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