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Esto es lo que más odian los profesores de sus alumnos

En realidad, eramos muy molestos

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La relación alumno-profesor siempre será curiosa. Está claro que a los niños no les gusta levantarse por las mañanas y los maestros tienen que soportar toda esa carga.

Y no es que no se preocupen por sus alumnos, sino que algunas veces es difícil pasar mucho tiempo del día con niños y adolescentes.

¿Nunca te has preguntado qué es lo que los profesores más odian de sus alumnos? Pues un grupo de ellos han querido compartir los secretos más profundos de su profesión. La verdad, los alumnos éramos muy molestos, difícil saberlo hasta ahora que sabemos todas estas cosas.

“Soy profesora de primer grado. Nada me irrita más que cuando un estudiante levanta la mano después de hacerles una pregunta para ir al baño, eso, y cuando alguien hace lo mismo por lo que castigue a su compañero”.

Hubieron muchos profesores que estuvieron de acuerdo en compartir sus experiencias, por lo que hay cosas muy variadas en la lista:

–“Cuando estornudan. Si vas a estornudar en mi aula, mejor hazlo como un humano normal”.

Sin embargo, muchas profesoras coincidieron en una cosa, la palabra “miss”.

–“Probablemente una de las cosas más irritantes es cuando los alumnos sólo me llaman ‘miss’. Es que no tengo un apellido y nombre, pero no, todos se dirigen a mí como ‘miss’. Escucho esa palabra más de 25 veces al día”.

–“Nunca escuchan. Puedo haberles dicho como hacer una cosa hace sólo 1 minuto a toda la clase y ya me están preguntando qué hacer. Además, cuando me dicen ‘miss’ constantemente. Como un puñado de gaviotas. Aparentemente esa es la única palabra en su vocabulario”.

Profesora sorprendida

Parece ser que los más niños son los peores:

–“¡Lameran cualquier cosa… Cualquier cosa!”

–“Cuando los niños aprenden una grosería y la comienzan a usar en el colegio, no hay quien pueda detener tal revuelta. Todos se la pasan diciendo la palabra, incluso cuando los castigamos o les decimos que no lo pueden hacer. Muchas veces, ese tipo de cosas termina como pelea”.

–“Lo más molesto es cuando un niño pierde una cosa, por ejemplo, un lápiz y tengo que detener la clase sólo para buscar el dichoso lápiz con su nombre. Si le doy uno nuevo o le pido prestado el de otra persona, me dicen que ese no es su lápiz. Respiro, me volteo, doy tres pasos hacia atrás y le dijo muy amablemente que lo ayudaré a buscarlo. ¡Pero es sólo un lápiz!”

Sin embargo, los adolescentes no se quedan atrás:

–”Fidgets Spinners, botellas de agua derramadas… Todos los días, todos los días”.

— “¡Quejarse de trabajar antes de que comience la clase!”

–“Que nunca estén preparados para la clase, culparme por su calificación cuando no han hecho nada durante todo el semestre, entregarme las tareas muy tarde y esperar a que les suba de calificación”.

–“Preparar durante horas mi clase, pero cuando entramos al aula sólo escuchar quejas de mis alumnos. Es tan frustrante”.

–“Repito las instrucciones varias veces, elijo a alumnos al azar para repetir instrucciones, además, las escribo paso a paso en la pizarra. Y, sin embargo, cinco minutos después de que la actividad finalmente comience, un estudiante se acerca a mi escritorio y me pregunta qué es lo que tiene que hacer”.

–”Que usen sus teléfonos en clase. Las clases tienen 55 minutos de duración, así que guarda tu teléfono durante al menos una hora. Sobrevivirás, te lo prometo. Padres, no es necesario que le envie un mensaje a su hijo mientras esté en la escuela. Si es una emergencia, pueden llamar a dirección, ellos lo verán”.

–”Cuando acosan a otros estudiantes delante de mí”.

–”Tomarle fotos a la pizarra, en vez de escribir lo que hay en su cuaderno. No tienen control del teléfono. Lo pero sucedió el año pasado cuando todos comenzaron a jugar Pokémon Go en la escuela. Estaban fuera de control”.

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