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Estas son las infecciones más desagradables que puedes pillar en el gimnasio

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Ir al gimnasio lo asociamos con ponerse en forma, pero pocas personas se dan cuenta de la cantidad tan enorme de bacterias que hay en las mancuernas, máquinas, esterillas de yoga y el resto del equipamiento disponible.

De esta forma, los gimnasios y centros fitness actúan como un enorme caldo de cultivo de bacterias potencialmente peligrosas, capaces de causar enfermedades realmente peligrosas.

Pero eso no significa que debamos dejar de ir a estos centros, simplemente significa que debemos tener en cuenta esto y seguir una serie de prácticas saludables para prevenir estos casos.

En el New York Times, Mr. Frey nos relató que un invierno, tras entrenar, descubrió un pequeño bulto en el brazo. Aunque le picaba un poco, decidió ignorarlo, puesto que debía centrarse en un partido que tenía el siguiente sábado.

Pero a la mañana siguiente, Mr.Frey descubrió que ese pequeño bulto había crecido hasta el tamaño de su bíceps y que ya no solo le picaba, sino que le dolía demasiado.

Su entrenador rápidamente le remitió a Urgencias. Descubrieron que había cogido una infección de staphylococcus, una bacteria potencialmente mortal y resistente a la mayoría de antibióticos, lo que la hace muy difícil de tratar si no se actúa a tiempo.

Durante cinco días estuvo ingresado, con largos tratamientos hasta que finalmente decidieron intervenirle y operarle. Tras la operación, declaró a medios locales que no sabía bien cómo había cogido la infección, que según los médicos podía ser por el equipamiento de su gimnasio.

Toda esa dolorosa historia se habría podido evitar si Mr.Frey hubiese conocido una serie de medidas para prevenir esto. Y aunque ya no podamos prevenirle, podemos intentar concienciar al resto de personas.

Y es por eso que hoy un experto ha revelado en el DailyMail algunas de las bacterias (y las enfermedades que estas causan), así como una serie de consejos para protegernos.

Elige un gimnasio adecuado

Como nos recomiendan en Consumerreports, antes de apuntar a un gimnasio, debemos de tener en cuenta una serie de factores:

  • ¿Cuál es la rutina de limpieza? ¿Limpian todos los días todo?

  • ¿Se limpia con detergentes y desinfectantes de marcas reconocidas?

  • ¿Tiene servicios tales como dispensadores de toallitas o jabón desinfectante?

  • ¿Las máquinas y demás equipamiento se ven cuidados y mantenidos?

  • ¿Los baños/vestuarios están limpios y bien equipados? (Por ejemplo con jabón o alcohol desinfectante)

Asegúrate de llevar una toalla

Cuando vayas a usar una máquina o un banco para mancuernas, recuerda poner tu propia toalla, tal y como nos advierten en Forbes.

En primer lugar, para evitar mancharte de sudor ajeno así como manchar tú con tu propio sudor.

Pero también porque ese sudor puede contener bacterias y otras enfermedades, que se pueden contagiar simplemente por el contacto con dicho fluido.

Esa es la razón por la que en muchos gimnasios se considera obligatorio llevar una toalla y usarla en cada ejercicio que hagas. Pero aunque en tu gimnasio no sea algo obligatorio, no olvides llevarla, por respeto a los demás y, como ahora ya sabes, para evitar una posible (y desagradable) infección.

Mantén tus manos pegadas a ti

Con esto no nos referimos a que no hagas ejercicio en los brazos, simplemente que tengas cuidado al tocar a otras personas mientras entrenas debido a una bacteria inofensiva que vive en un tercio de la población mundial.

Dicha bacteria no daña a la persona que la tiene, pero si por alguna razón (un pequeño corte, rozar un orificio corporal como los labios o la nariz) entra en contacto con el cuerpo de otra persona puede resultar en una infección que puede llegar a provocar la muerte.

Los síntomas de dicha bacteria son al principio pequeños bultos en la piel que pican un poco, pero que conforme pasan los días, aumenta su picor y su rojez. Si se deja pasar demasiado tiempo puede requerir una operación quirúrgica para eliminar aquellos tejidos infectados.

Para disminuir las posibilidades de que esto te ocurra, asegúrate de proteger y de cubrir todo corte o rozadura que tengas, así como evitar tanto como puedas contacto físico con otras personas que estén entrenando.

Lleva calzado en la ducha y en el vestuario

Otro peligro común es el de desarrollar otro tipo de hongos, uno que se desarrolla en lugares húmedos como puede ser las duchas o el suelo de los vestuarios.

La mejor forma de prevenir este hongo es muy sencilla: simplemente llevar calzado en ambos sitios e intentar tocar las menos superficies posibles en estos lugares con la piel desnuda.

Además, estos hongos son muy contagiosos, de tal forma que si tú acabas pillando una infección en tu gimnasio, es muy probable que el resto de gente en tu hogar también atrapen dichos hongos.

Evita usar saunas en gimnasios públicos

“Las saunas (y otros lugares húmedos del gimnasio) son caldos de cultivo de folliculitis“, nos explica el doctor Akhavan.

Una infección de esta bacteria afecta a los folículos de la piel, tornando la piel del cuerpo llena de pequeños puntos de color rojo y de un picor muy desagradable.

Si la infección se llega a expandir por todo el cuerpo, lo normal es que el paciente deba ser hospitalizado y tome un gran número de antibióticos.

Donde más comúnmente se da el comienzo de la infección es en lugares como la espalda, brazos y piernas.

¿La mejor forma de evitarlo? El doctor Akhavan nos response: “Simplemente evitando saunas en gimnasios públicos”.

Lleva siempre contigo tu propio material de Yoga

Si eres de las personas que practican yoga, aunque tu gimnasio ofrezca material de yoga, asegúrate de llevar el tuyo propio, puesto que según se ha comprobado, este es el principal foco de infección en los gimnasios.

Usar el material ofrecido por el propio gimnasio puede desembocar en infecciones de hongos, como por ejemplo en el llamado “tinea“.

Estas infecciones suelen crear manchas de color rosado, blanco, marrón o rojo y siempre de un tono más claro o más oscuro que el de la propia piel. Además suelen salir en el cuello, pecho, espalda y brazos.

La mejor forma de prevenirlo es, como ya hemos dicho, usando tu propio material de yoga; pero también es aconsejable asegurarte de secar tu propio sudor de los materiales así como de tu piel inmediatamente después de entrenar.

Desinfecta todo el equipamiento antes de usarlo

Por último, los seres conocidos como “rhinovirus” (los cuáles son responsables de la mayoría de resfriados), pueden ser encontrados en la mayoría de máquinas, mancuernas y otro equipamiento de los gimnasios que requiera tocarse con las manos y que no sea limpiado de forma continua.

Es por ello que deberías limpiar el equipamiento antes de usarlo para así disminuir tus posibilidades de ponerte enfermo tras entrenar.

Como dato, en muchos gimnasios hay dispensadores de toallitas desinfectantes o de jabón con alcohol para estos casos.

Sobre todo, nunca ignores síntomas

Como dicen en USNews, no dejes de estar atento a los síntomas y nunca los ignores.

Mucha gente reconoce que cuando ven un síntoma de alguna posible infección, no actúan inmediatamente por miedo a ser considerados “hipocondríacos” y prefieren esperar algunos días “a ver si se les pasa”. Pero muchos médicos advierten que no debemos hacer eso, sino al menor síntoma consultarles.

Así que ya sabes, si ves que a tu cuerpo le ocurre algo raro, atípico; no lo ignores y ve cuanto antes al médico. Ya sabes, ¡es mejor prevenir que curar!

¿Y tú qué opinas? ¿Has tenido alguna vez una infección tras haber estado en el gimnasio? ¿Llevas tu propio equipamiento? ¿Qué medidas tomas tú al ir al gimnasio?

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